miércoles, 11 de marzo de 2026

Román Funes- En el aula, la imagen se convierte en palabra.




Un autor de Venezuela se encuentra con estudiantes de secundaria.   

traducción.

Flixecourt, Picardie Francia.

Desde hace algunos años, el valle de la Nièvre y la región de Aragua, en Venezuela, han tejido vínculos inesperados. A través de la asociación Ouvre les Yeux, que promueve el acceso a la cultura en territorios alejados, se organizan encuentros culturales (entre ellos un festival en un pequeño pueblo del Oise), en los que artistas sudamericanos tienen la oportunidad de confrontar su imaginación con el patrimonio de Saint-Frères.

La barrera del idioma

En este marco de intercambios culturales, Román Funes, artista plástico y poeta venezolano, pasó dos medias jornadas en el establecimiento educativo de Flixecourt.
Un encuentro original para los alumnos de sexto grado de Miguel Brunet, profesor de español, sobre todo porque el artista no habla francés.

El intercambio se realizó entonces en español con los estudiantes. No fue tan difícil, ya que los intercambios se centraron en actividades concretas: el primer día, la creación de historias inspiradas en pinturas de artistas venezolanos; el segundo día, la escritura de textos inspirados en las obras de otros artistas de Venezuela.

Román Funes actuó como guía en el trabajo de los jóvenes de Flixecourt.

Para el profesor de español, fue una oportunidad para que sus estudiantes se enfrentaran a la realidad de la lengua viva. Para el visitante, también fue la ocasión de descubrir el arte de su propio país, ya que Román Funes no había realizado el viaje solo.

Durante cuatro días, Flixecourt recibió varios representantes de su región hermana, pero también un grupo de estudiantes que intercambiaron con los alumnos locales sobre la posibilidad de proyectos de intercambio agroalimentario.


La imagen se hace verbo en el aula

Este taller propone una experiencia interdisciplinaria entre artes visuales y escritura creativa. A través de la observación de pinturas de artistas venezolanos, los estudiantes desarrollan habilidades de interpretación simbólica y expresión narrativa.

El ejercicio se desarrolla en tres etapas:

  1. Observación: análisis visual de la obra pictórica y reconocimiento de elementos simbólicos.

  2. Interpretación: reflexión sobre el significado posible de las formas, colores y gestos presentes en la pintura.

  3. Creación: escritura de un cuento inspirado en la obra observada.

Como cierre del taller, cada estudiante comparte su texto mediante una lectura en voz alta frente al grupo, promoviendo el diálogo, la escucha y la diversidad de interpretaciones.

El objetivo es demostrar cómo la imagen puede convertirse en un detonante para la creación literaria y el desarrollo de la imaginación.





FLIXECOURT

Visita de un novelista venezolano.

La mediateca de Flixecourt recibe en este momento a un pintor y poeta venezolano para una corta estancia como autor invitado. El conjunto de la obra de Román Funes relata la inmensa fragilidad de nuestro mundo y la presión persistente que el ser humano ejerce sobre su entorno. Sus creaciones se quieren alarmistas, incluso apocalípticas.

La presencia de este artista extranjero en el Valle de Nièvre coincide con la visita de estudios en nuestra región de una delegación venezolana dirigida por la secretaria de Estado para las relaciones internacionales.

Román Funes estuvo presente durante cuatro días en Flixecourt. Su estancia comenzó el martes en el colegio Alfred Manessier con alumnos de tercer año. Asistido por Miguel Berrocal, profesor de español, el sudamericano participó en la enseñanza de la lengua de Cervantes durante un taller de escritura.

En el Château Blanc

El miércoles por la mañana, su estancia se concretó en la mediateca de Flixecourt con la realización de un taller de pintura dirigido a jóvenes de 7 a 11 años. Por la tarde, se dedicó a un descubrimiento de la lengua española a través de cuentos y poemas venezolanos.

Para terminar su estancia, Román Funes estuvo presente el jueves en el centro de vida del Château Blanc para otro taller de pintura organizado para los residentes de esta institución.

Foto: A la izquierda, Franklin Arenallo y Adriana Rodríguez de Salame.























Ven-suelás (2008–2012)

Políptico fotográfico.

La obra Ven-suelás se construye como un archivo visual del tránsito humano. Entre 2008 y 2012, el artista reunió una serie de registros fotográficos de suelas, sandalias y zapatos abandonados en distintos suelos. El gesto inicial parece simple: fotografiar objetos descartados. Sin embargo, el resultado conforma un sistema de observación sobre la relación entre el cuerpo, el territorio y el desgaste.

El título introduce la primera operación conceptual. Al fragmentar el nombre de Venezuela, la palabra se transforma en un juego semántico: ven y suelas. La nación se convierte así en una superficie recorrida. No es una geografía política sino una geografía de pasos. La suela —la parte del cuerpo artificial que toca la tierra— funciona como mediación entre el individuo y el territorio.

Cada fotografía del políptico muestra restos de calzado hundidos en barro, atrapados en sedimentos o abandonados en espacios abiertos. Son objetos separados de los cuerpos que los habitaron. La ausencia del sujeto es fundamental: el espectador se enfrenta a huellas materiales de una presencia humana que ya no está. La obra se mueve entonces entre el registro documental y la arqueología contemporánea.

La estructura visual del políptico refuerza esta idea de archivo. En el centro se organiza una cuadrícula de imágenes pequeñas que recuerdan una catalogación casi científica de hallazgos. Alrededor, otras fotografías se disponen como fragmentos periféricos, ampliando el campo de observación. Finalmente, en la parte inferior, tres imágenes de mayor tamaño funcionan como ampliaciones que revelan las texturas del desgaste: el barro adherido, la grieta del material, la huella del tiempo sobre la materia industrial.

De esta manera, Ven-suelás desplaza la mirada histórica hacia lo mínimo. No se trata de narrar grandes acontecimientos sino de observar los residuos que produce el movimiento humano. Cada suela es la evidencia de un trayecto desconocido: caminar, migrar, trabajar, atravesar un paisaje. Son fragmentos de historias invisibles que quedan depositadas en el suelo.

Cuando la obra se presentó en el salón Esto no es una historia, el título del evento abría un campo de discusión sobre la forma en que construimos los relatos del pasado. Ven-suelás parecía responder desde otro lugar: si la historia oficial se escribe con acontecimientos, esta obra se escribe con restos. Es una historia lateral, construida a partir de lo que queda después del paso humano.

Más tarde, su exhibición en La Briqueterie Amiens amplió esa lectura en un contexto internacional. Allí, las suelas podían leerse no solo como fragmentos de un territorio específico sino como signos universales del desplazamiento humano, participando junto K-NINO Dragón un performance donde el Dragón rugía a través del Digeridoo y fuego. 

La obra se sitúa entonces en un punto intermedio entre documento y metáfora. Las suelas abandonadas son al mismo tiempo objetos reales y signos de una presión constante entre el ser humano y el entorno que habita. Cada paso transforma el territorio, pero también desgasta aquello que lo recorre.

En ese sentido, Ven-suelás propone una pregunta silenciosa:
¿Cuántas historias quedan inscritas en el suelo después de que los cuerpos desaparecen?

El políptico funciona como una cartografía del desgaste. Un mapa hecho no de caminos sino de huellas, donde el país aparece fragmentado en pequeños restos de materia que alguna vez caminaron sobre él.




Siete relojes de arena se alinean como pequeñas arquitecturas del tiempo. Pero ninguno funciona como debería. En lugar del flujo limpio de la arena, aparecen interrupciones: agua que ralentiza la caída, tinta negra que oscurece el interior del vidrio, fragmentos de papel que invaden el mecanismo.

El tiempo deja de ser una medida precisa y se transforma en un territorio intervenido.

En Caos y orden, el reloj —símbolo histórico de la regularidad— es desplazado hacia una condición incierta. Cada objeto registra una anomalía: el tiempo suspendido, el tiempo contaminado, el tiempo opaco, el tiempo fragmentado. La transparencia del instrumento se pierde y con ella desaparece la promesa de claridad.

La obra sugiere que aquello que llamamos orden puede ser apenas una superficie. Bajo ese orden administrado por discursos e instituciones, el tiempo social circula entre interferencias y manipulaciones. La caída de la arena ya no mide la duración de las cosas: revela, más bien, la fragilidad de los sistemas que pretenden regularla.

Los relojes siguen allí, insistiendo en su forma conocida. Pero ahora marcan otra cosa: la experiencia de un tiempo alterado. 

esta obra fue presentada.


Román Funes. 2013






















viernes, 6 de marzo de 2026

La horizontalidad como contención en la obra gestual contemporánea . Fotografía: CIOLECK SANCHEZ



La escena queda atrapada entre dos franjas de señalización que funcionan como un dispositivo de encuadre. El naranja organiza el recorrido visual y establece un eje de tránsito que asciende por la calle vacía. Frente a ese impulso cromático, la ciudad aparece como un bloque neutro y pesado. La imagen registra un instante de suspensión: la infraestructura del movimiento convertida en paisaje quieto.

Cioleck 2025


La presencia humana mínima

Las dos figuras a la izquierda son pequeñas pero cruciales.
Introducen escala y una especie de testimonio: alguien observa, alguien espera.

Sin ellos la imagen sería puramente estructural.



















I





2017



La ciudad queda contenida entre esas dos líneas.




 


2017

La sombra interpreta la arquitectura








2017





           La arquitectura guía el movimiento.


Si la horizontalidad en la primera imagen suspende el tránsito, estas piezas introducen una tensión distinta. La escalera organiza el ascenso como estructura y los cuerpos activan su ritmo irregular. En contraste, la segunda imagen desplaza la arquitectura hacia la sombra: la geometría del muelle se dibuja sobre la madera y convierte el espacio en un plano de luz donde las figuras transitan como signos móviles.



Román Funes.











II






El espacio parece reducido a lo indispensable. Un refugio leve, casi provisional, donde los objetos cumplen funciones precisas y el tiempo transcurre sin sobresaltos. La curva de la caseta abraza ese pequeño territorio mientras el plano horizontal del estacionamiento se extiende como una superficie de calma.

El personaje, sentado frente a esa arquitectura mínima, no domina el espacio ni lo interrumpe. Más bien lo habita con discreción, como si su presencia fuese una extensión natural del lugar. La luz, limpia y sin dramatismo, convierte la escena cotidiana en una composición silenciosa donde cada elemento encuentra su lugar exacto.

En esa economía de gestos y formas, la imagen se convierte en una declaración de hábitat: un punto de pausa dentro del flujo urbano, un instante donde la ciudad parece suspender su ruido para permitir que lo esencial —la presencia, el refugio y la espera— se manifieste con claridad.







2017






Foto 2




2017



Foto 3




2017








sábado, 4 de enero de 2020

"De Passage"

L' ART DANS LA VITRINE/ EXPOSITION "De Passage"


Francia y más particularmente la ciudad de parís ha desempeñado un rol importante para la creación de muchos artistas latinoamericanos. En sus calles, en sus parques, en sus museos, en sus cafés, consiguieron y consiguen una fuente inagotable que permite aportar en sus actos creativos.

París no como capital de un país, sino más bien como ciudad de todos, ciudad de encuentros, ciudad de partidas, es allí  en sus luz que las miradas indagan en lo más profundo del ser humano, sentimiento que nos elevan y a su vez nos entierran, una ciudad amable pero terriblemente real.

Es así como hoy nos encontramos encantados de presentar las obras de este reconocido artista Aragueño, que de cierta forma celebra su regreso, aquí, su Maracay natal, a través de imágenes nacidas mientras recorría las calles de otra ciudad, París.

Astolfo  en su obra nos acerca a esa ciudad donde tempranamente empezó a deambular por el mundo y de esta forma el joven inquieto  indaga en su caminar los pasantes, la arquitectura, los olores, los sabores. Allí su obra se encuentra con tantas otras  obras, la confronta, lo embriaga de emociones.
Astolfo trabajó sin descanso en esta ciudad, se cuestionó y nos deja no una huella de su quehacer artístico allí sino más bien un cuerpo firme, que crece cada día más en esta pequeña muestra se revelan momentos de sus paso por esta ciudad.

Nos regala su París, nos da la oportunidad de imaginarla, de compararla, de poder dialogar con ella y así viajar.


Franklin Arellano 
Curador e Investigador de Arte
ALLIANCE FRANÇAISE /Maracay

6 DE DICIEMBRE 2019

La presente publicación tiene todos los Derechos Reservados.



El BAR. 2000/ Mérida  Venezuela.
120 x 190 cm
Acrílico s/ tela.

                                                                    

Après la fête París. 2002




"La cola que te dieron" París 2002




Salut. 2002 París




Faire du shopping, 2002 París




Réflexion de fille, 2002 París




Deux dames. 2002 




Lettre à la mi-mère. 2002 París.





Angela 2002 París




Zos 2002 París




2002. París




2002. París





2002. París





2002. París





2002. París





2002. París





 Paisaje con iglesia 2002. París






Mega Sony 2002. París


2002. París




2002. París





2002. París




 Complementaria. 2002. París

El formato de las obras presentadas es 23 x 29 cm S/ papel técnicas diversas.




lunes, 7 de julio de 2014

Château de Versailles- Román Funes.

Château de Versailles, es un edificio que desempeñó las funciones de una residencia real en siglos pasados. El palacio está ubicado en el municipio de Versalles, en Île-de-France. Su construcción fue ordenada por Luis XIV, y constituye uno de los complejos arquitectónicos monárquicos más importantes de Europa.



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Román Funes- En el aula, la imagen se convierte en palabra.

Un autor de Venezuela se encuentra con estudiantes de secundaria.    traducción. Flixecourt, Picardie Francia. Desde hace algunos años, e...